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lunes, 7 de marzo de 2022

NOTICIAS

Lo que el sueño de Saydo se llevó...

La parcela de la fábrica de Galletas Saydo era la oportunidad de Barrio Nuevo y Urbanización La Verdellada de obtener suelo para equipamientos sociales como el centro de día para los mayores, una plaza, aparcamientos subterráneos y un revulsivo para la dinamización comercial.




Este próximo lunes 21 de marzo, el alcalde de La Laguna ha anunciado que acudirá a una asamblea vecinal en Barrio Nuevo, para explicar, entre otros asuntos, su gestión en la compra frustrada de la fábrica de galletas Saydo, que suponía, sin lugar a dudas, la mayor oportunidad histórica  para el desarrollo social y urbano del barrio. 


Desde el año 2011 se lleva hablando de Saydo, justo cuando por conceso vecinal el gobierno de entonces aceptó la propuesta vecinal de incluir en el proyecto de PGO que se aprobara provisionalmente en 2014, la recalificación urbanística de la parcela que ocupa para fines sociales y de esparcimiento público. 


Durante esos años, hubo mucho trabajo técnico de despachos, para equilibrar los intereses de los propietarios con los vecinales y el interés general,  y de ellos salió una propuesta de ordenación que permitía el aprovechamiento privado y el público, con la obtención de suelo para una gran plaza, aparcamientos subterráneos, y equipamiento social en forma de un centro de día para la atención de los mayores de la zona.


Pero el acuerdo de consenso sufrió un revés en 2018, cuando pasado cuatro años desde la aprobación inicial de la propuesta del PGO, la corporación del mandato 2015-2018, fue incapaz de aprobar de forma definitiva, y por ello decayó y se volvió al planeamiento de 2004. A partir de ese momento, el entonces alcalde, José Alberto Díaz, comenzó negociaciones con los propietarios para formalizar una compra negociada y directa del suelo por parte del ayuntamiento, que permitiera salvar el proyecto con una modificación puntual del PGO.


Tanto los propietarios como los vecinos estaban contentos con la nueva perspectiva, de hecho se había llegado a un principio de acuerdo sobre la compra, pero todo cambio con el cambio de gobierno en 2019, y es que en palabras de los propietarios, tras una tensa reunión en otoño de 2019, "Don Santiago Pérez nos ha dicho que este proyecto esta descartado por el nuevo gobierno", ante esa afirmación y la imposibilidad de que el alcalde les recibiera, deciden poner a la venta pública la parcela, momento en el que los vecinos se enteran de la situación.


Tras estos acontecimientos, en enero de 2020, en una asamblea en el centro ciudadano de Barrio Nuevo, el propio alcalde, acompañado de la mitad de su gobierno, afirmaron que las negociaciones con los propietarios seguían en marcha, que todo era mentira y que Saydo sería municipal. Sin embargo pasaron los meses y los propietarios no sólo no recibieron ni una sola llamada desde el gobierno, siendo que lograron vender la parcela en otoño de 2020 a una importante empresa constructora del municipio. 


Pese a todo ello, en el pleno municipal de enero de 2021, a una pregunta del concejal de CC Jonathan Domínguez sobre como iban las negociaciones de compra de la parcela, el concejal de Hacienda, el socialista Alejandro Marrero, afirmó que "dichas gestiones y negociaciones seguían su curso", según lo previsto, pese a que ya en esa fecha la fábrica había sido vendida a una constructora y que los propietarios no habían recibido ni una sola llamada del gobierno en un año y medio.


Pasó todo el año 2021, y poca o ningún información se facilitó sobre este tema, hasta que ya, entrados en 2022, y ante la imposibilidad de poder ocultar más de falta de gestiones e interés en este proyecto estratégico para el barrio, el alcalde confirmó a la asociación de vecinos, que la fábrica había sido vendida y que ya no se podía hacer nada por ella.


De esta manera, la bolsa de suelo más importante para el desarrollo urbano de Barrio Nuevo, la última esperanza para la revitalización urbanística de su centro neurálgico se ha esfumando por la incapacidad del actual gobierno de hacer simplemente su trabajo, o quizás, porque este proyecto y esta zona no han sido nunca su prioridad. 



¿QUE ERA EL PROYECTO SAYDO?


Saydo es algo más que una simple fábrica de galletas abandonada, pues su ubicación en el mismo centro neurálgico entre Barrio Nuevo y la Urbanización La Verdellada, suponía una oportunidad histórica para dotar al barrio de los equipamientos de esparcimiento público y servicios que requiere a gritos. 


Estamos hablando de algo más de 5.000 metros cuadrados, que permitían en el subsuelo, la generación de una importante bolsa de unas 450 plazas de aparcamientos subterráneos de rotación, venta y alquiler, y en superficie, una plaza ajardinada rodeada de pequeños locales comerciales, tipo parque boulevard, junto a un edificio público destinado a la actividad social y cultural de la zona, con el necesario centro de atención diaria a las personas mayores del barrio.


Todo esto era el proyecto por el que apostaba el Ayuntamiento de La Laguna, en conceso con los vecinos, hasta el cambio de junio de 2019, momento en el que el actual alcalde y sus socios, deciden descartarlo, posiblemente, por el simple hecho de que era un proyecto impulsado por el anterior gobierno de Coalición Canaria. Lamentablemente, el interés general, y el gran conceso vecinal que existía, no importó nada, porque posiblemente, ni siquiera, se preocuparon de conocer en profundidad que era el "Proyecto Saydo". 


Este lunes 21 de marzo, el alcalde afirma que viene a explicar la situación del proyecto, o quizás vendrá a decir nuevamente que todo es mentira, que su compromiso con el Barrio Nuevo es real, y para muestra que esta desarrollando la reforma de la Plaza Domingo Cruz Cabrera, olvidándose nuevamente que dicho proyecto se aprobó, se decidió y se planificó en el pasado mandato. 


El alcalde, quizás, vendrá y dirá que están buscando alternativas para el proyecto de Saydo, que existe una parcela en la unidad de actuación de la Finca de Pinto, al fondo de la calle Agustín Cabrera, dónde habrá suelo para esa alternativa. Dicha parcela no estará disponible hasta el 2025, y su ubicación y condiciones no compensa las excelentes condiciones de la parcela de Saydo.


Pero posiblemente no pasará nada, el acalde vendrá a buscar aplausos y buenas fotos, y ofrecer nueva promesas, ajeno a que falta poco más de un año para las nuevas elecciones, y ello la finalización de una mandato en la que si por algo ha destacado nuestra zona, es por el abandono que ha sufrido y sigue padeciendo.



domingo, 9 de enero de 2022

NOTICIAS

Promotor privado compra la fábrica de Galletas Saydo de Barrio Nuevo para construir viviendas

Barrio Nuevo pierde la histórica oportunidad de recuperar este espacio para uso público. El ayuntamiento no se había puesto en contacto con los propietarios desde 2019, motivo por el que han terminado vendiendo la parcela a un promotor privado. 

Antigua fábrica de Galletas Saydo

La fábrica será derribada para construir viviendas.

Asamblea vecinal celebrada en enero de 2020 en el Centro Ciudadano de Barrio Nuevo, en la que el alcalde afirmó que estaba negociando la compra de la fábrica.

Hace más de una década que el Ayuntamiento de La Laguna trabajaba junto con los vecinos y propietarios de la antigua fábrica de galletas Saydo, la posibilidad de recuperar la estratégica parcela que ocupa para construir una gran plaza y un equipamiento social en condiciones para la zona. 

Para ello, pese a que los anuncios y negociaciones comenzaron antes, el primer paso real se dio en 2013, cuando se incluyó en el borrador de PGO que se aprobó provisionalmente un año después, con la reclasificación urbanística de la parcela, pasando de urbana de edificación cerrada para uso residencial a 2 alturas, a urbano equipamiento social y espacio libre de plaza.

Con esa aprobación inicial quedaba suspendida la planificación anterior y con ello se abría paso un proyecto ilusionante, que quedaría atrapado en la guerra política por la aprobación del PGO que se sufriría en los años posteriores, y que haría caer la suspensión de la planificación anterior en 2018, al cumplirse los 5 años máximos que marca la norma para poder lograr la aprobación definitiva que no sucedió.

Ante esa situación, y al desaparecer el paraguas que protegía la reserva de este suelo, con la vuelta de la planificación de 2004, sólo quedaba la opción de salvar el proyecto negociando una compra directa con los propietarios. Fue precisamente el proceso que inició en 2018 el anterior alcalde, José Alberto Díaz Domínguez; negociaciones que fueron bien recibidas por los propietarios, y que se vieron paralizadas con el cambio de gobierno municipal en 2019.

Pasados los meses desde el inicio del nuevo mandato, ante la falta de noticias del ayuntamiento, fueron los propietarios quienes pidieron cita. Les atendió el concejal de urbanismo, quien en este otoño de 2019, les comunicó que el nuevo gobierno descartaba el citado proyecto. Por este motivo decidieron poner en venta la parcela en noviembre de 2019, colocaron los carteles de "Se Vende", y motivaron un gran revuelo vecinal. 

No fue hasta enero de 2020, cuando tras publicarse la noticia de la puesta a la venta de la fábrica en  nuestra revista El Verdeño, el grupo de gobierno reaccionó, principalmente de manera mediática, desmintiendo la evidencia. Días posteriores a la publicación de la noticia, el grupo de gobierno casi en peso, participó en una asamblea vecinal en el Centro Ciudadano de Barrio Nuevo, dónde no solo desmintieron la información publicada, sino que además afirmaron que "el proyecto seguía adelante y que estaban negociado con los propietarios". 

Sin embargo, pese a las declaraciones y afirmaciones públicas del alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, y del concejal de Hacienda, Alejandro Marrero, los propietarios no recibieron jamás llamada alguna desde el ayuntamiento, por lo que la fábrica continuó en venta, pese a que su voluntad siempre fue negociar primero con el consistorio.  

Y finalmente se consumó el desastre para el barrio, y el pasado otoño de 2020, una promotora inmobiliaria adquirió, primero dos tercios del total de la parcela en venta a los herederos de Saydo, y ya entrados en 2021, el otro tercio que estaba en manos de una entidad financiera tras un embargo.

Pese a todos estos acontecimientos, documentados paso a paso, en el pleno municipal del mes de enero de 2021, el concejal de CC, Jonathan Domínguez, formuló pregunta escrita "sobre como iban las anunciadas negociaciones municipales para la adquisición de la propiedad", a lo que respondió el concejal de Hacienda, que “las negociaciones seguían su curso”, pese a que en esa fecha ya había sido vendida dos tercios de la parcela a una promotora, por lo que una de dos, o el concejal mintió, o el concejal no tenía ni idea de lo que estaba informando.

La situación actual es tristemente demoledora para los intereses vecinales, puesto hoy por hoy, la propiedad de la parcela que ocupa la fábrica ya está en manos de una promotora que redacta proyecto de edificación conforme al PGO vigente, por lo que en cuanto soliciten licencia, deberá ser otorgada o se incurrirá en un acto contrario a derecho por parte del gobierno municipal.

Otra opción para el grupo de gobierno sería aplicar una suspensión temporal y aprobar una modificación puntual del PGO en la superficie ocupada actualmente por la fábrica. Pero en cualquiera de los dos casos, que requieren de voluntad política, implicaría para el ayuntamiento la obligación de abonar una indemnización millonaria a la nueva propiedad, pues ya son públicamente conocedores de la legitimidad que tiene para ejercer su derecho a construir.

En definitiva, los dos últimos años y medio de “no gestión” municipal, en lo referente al proyecto de la Fábrica de Galletas Saydo, parece que han terminado enterrando definitivamente el trabajo realizado los 8 años anteriores, y con ello las opciones para recuperar la céntrica parcela que ocupa para uso público. Han sido casi tres años de auténtica dejadez, engaños, e incumplimientos,  que golpean de lleno los intereses comunitarios de Barrio Nuevo, cuya moral queda tocada y con un sentimiento de haber sido víctimas de una traición generalizado.

viernes, 24 de enero de 2020

NOTICIAS


La presión vecinal obliga al ayuntamiento a retomar las negociaciones para comprar la fábrica de galletas Saydo

El pasado lunes 20 de enero, el grupo de gobierno municipal informó que se retomarían las negociaciones para comprar la fábrica de galletas de Saydo, y con ello el proyecto pactado entre vecinos y anterior gobierno para convertirla en espacio público.


La fábrica de galletas Saydo, sin actividad industrial desde hace algo más de 25 años, se ha convertido desde hace una década en los anhelos de Barrio Nuevo por tener en su centro urbano, un espacio público a la altura de las demandas sociales de la zona. Por ello desde el proceso participativo del Plan General de Ordenación iniciado en 2009, los vecinos han planteado la reclasificación urbana de su suelo (hoy edificación cerrada para viviendas a 2 alturas), por el de espacio libre de plaza y equipamiento social (para un Centro de Día para los mayores de la zona). 

Las asociaciones de vecinos del barrio ya habían logrado que la citada propuesta se incluyera en doble ordenación en la propuesta de PGO de 2014, pero no hubo acuerdo político para su aprobación en el Pleno municipal y desde entonces los vecinos esperan. Luego se volvió a retroceder mediados del mandato pasado al terminar la obligatoria suspensión del PGO vigente por la tramitación del nuevo, y con ello activarse el de 2004, volviendo a estar disponible la parcela para edificación privada. 

Fue esta circunstancia la que movió al anterior grupo de gobierno a iniciar conversaciones con los propietarios para facilitar una compra negociada, que evitara que ejercieran sus derechos urbanísticos sobre la parcela, y con ello venderla en el mercado libre para construir viviendas, lo que condenaría las opciones de dedicar ese estratégico suelo a espacios públicos y sociales. Las gestiones se estaban coordinado desde la propia alcaldía, con los servicios técnicos de la gerencia de urbanismo, motivo por el cual se incrementó en 2018 la partida presupuestaria destinada a adquisición de suelo en el presupuesto municipal.

La propiedad de la fábrica está dividida en dos parcelas, una de los herederos de uno de los dos socios primarios de Saydo (Santiago y Domingo), y la otra de los otros herederos, sobre la que existe un embargo bancario. Sobre la del embargo bancario no había urgencia y se podía esperar al nuevo PGO para ejercer la posibilidad de expropiación, una vez clasificado el suelo con fines públicos, proceder a trámite necesario para ello. 

Pero para la otra parte no había margen de maniobra, los propietarios tienen hoy todo el derecho de vender su propiedad, y el ayuntamiento si no suspende o modifica el PGO en esa parcela, no puede impedir legalmente la venta y posterior edificación, o incurriría en un delito grave de prevaricación, por lo que la única opción es la compra directa por parte del consistorio.

Con el cambio de gobierno del pasado mes de junio, los propietarios se pusieron en contacto con los nuevos responsables, y tras una reunión formal, en la que se les informó que el nuevo gobierno no continuaría con la negociación de compra, puesto el citado proyecto había sido descartado, decidieron publicar su venta privada. La colocación del cartel de venta el pasado mes, encendió todas las alarmas vecinales en la zona, lo que precipitó la convocatoria de una reunión el pasado lunes 20 de enero en el Centro Ciudadano de Barrio Nuevo, encuentro que había sido solicitada hace más de cuatro meses por la asociación de vecinos. 

La reunión resultó un punto de partida, y que, aunque no hubo ningún compromiso formal, ante la presión vecinal reinante, el alcalde se comprometió a valorar retomar las negociaciones y asumir el proyecto que venía caminando desde el gobierno anterior. No obstante, entre los vecinos asistentes a la reunión, algo más de medio centenar, seguían existiendo dudas sobre la postura final del ayuntamiento, ya que el alcalde afirmó que “no le preocupaba la puesta a la venta de la propiedad, porque eso no lo compraría nadie”, y si lo hicieran, el ayuntamiento procedería a la expropiación, una acción no muy clara con la legislación vigente. 

Las dudas se despejaron dos días después, y es que tras la noticia publicada en la Revista El Verdeño sobre la motivación de los propietarios para poner a la venta la propiedad, desde las redes sociales del ayuntamiento se afirmó, que el grupo de gobierno continuará con las negociaciones de compra. La reacción del grupo de gobierno ante la presión vecinal ha sido bien valorada por los vecinos, puesto se confirma que continuaran con la idea de destinar la parcela a plaza y equipamiento social de Centro de Día. Con este compromiso, a esperas de que se apruebe el nuevo PGO y que los propietarios quieran retomar las negociaciones de venta al ayuntamiento, el futuro de Saydo vuelve a despejarse hacia el uso público.

lunes, 20 de enero de 2020

NOTICIAS


El ayuntamiento descarta la compra de la fábrica de galletas Saydo en Barrio Nuevo y los propietarios la ponen a la venta

El nuevo grupo de gobierno municipal no continuará con las negociaciones para comprar la fábrica y convertirla en plaza y centro de día para los mayores de la zona, como pedían los vecinos. Ante el descarte municipal los propietarios la han puesto a la venta, lo que significa que podrán construir viviendas como permite el vigente PGO.

La renuncia del grupo de gobierno nuevo a continuar negociando la compra ha lanzado a sus propietarios a venderla para construir viviendas privadas.

La fabrica se encuentra cerrada y sin actividad desde hace más de 20 años.

El solar de Saydo ocupa algo más de 2.000 metros cuadrados en el centro de Barrio Nuevo.

La vieja fábrica de galletas Saydo, se había convertido en el sueño de Barrio Nuevo de contar con un espacio público en condiciones, en el mismo centro del barrio, y que cubriera demandas sociales tan importantes como el centro de día para los mayores de la zona. Para ello, desde los procesos participativos del PGO de 2009 y 2014, los vecinos habían planteado de manera unánime el cambio de clasificación urbanística del suelo de la fábrica, hoy viviendas privadas, para construir ahí una plaza y zonas verdes en condiciones para el barrio, una propuesta que fue finalmente fue incluida en el borrador del que iba ser el nuevo PGO, que el nuevo gobierno ha descartado.

En el mandato anterior, ante la tardanza en la aprobación definitiva del PGO, el ayuntamiento inició negociaciones con los propietarios de la fábrica de galletas, para comprar de manera directa el suelo y poder garantizar un desarrollo urbano más rápido y seguro del mismo, evitando así que fuera vendida en lo privado y con ello condenando el futuro de este importante suelo para equipamientos del barrio. Todo ello debido a que con la suspensión del proceso de tramitación del PGO del 2014, se volvió a activar el PGO de 2004 que permitía edificar la fábrica con dos edificios de viviendas privadas.

El anterior alcalde, anunció a los vecinos en asamblea vecinal celebrada a inicios de 2018, que el ayuntamiento estaba negociado la compra de la fábrica para cumplir con el sueño de Barrio Nuevo, negociaciones que confirmaron los propietarios a la revista El Verdeño. El ex alcalde, se comprometió entonces a gestionar la compra para destinar el 100% del suelo a equipamiento público, con una plaza con aparcamientos subterráneos, y el necesario Centro de Día para los mayores de la zona, que posteriormente propusieron los vecinos.

Pero con el cambio de gobierno municipal el pasado junio de 2019, las negociaciones fueron canceladas en verano, y los propietarios decidieron poner la fábrica a la venta privada, con lo que en aplicación del PGO vigente, se podrían construir viviendas y con ello renunciar a la única posibilidad urbanística que le queda a Barrio Nuevo de desarrollar los equipamientos públicos y sociales que necesita, tal y como han informado fuentes de la misma. Se trata de una parcela de más de 2.000 metros cuadrados estratégicamente situada en el centro del barrio, única e irrenunciable para la armonía urbanística del barrio, totalmente saturado de viviendas sin suelo para equipamientos y zonas verdes en su zona interior.

El nuevo grupo de gobierno de izquierda (Psoe-Unidas Podemos-Avante), comunicó a los propietarios que no iban a continuar con las negociaciones puesto el citado proyecto había sido descartado, ante lo cual procedieron a colocar los carteles para vender la fábrica, motivo por el cual los vecinos se han enterado de la pésima y triste noticia. 

viernes, 26 de octubre de 2018

NOTICIAS


Se acordona la Fabrica Saydo de Barrio Nuevo por el desplome de su techo durante la tormenta del 25 de octubre

Interviene la Policía Local, la Gerencia de Urbanismo y Endesa para evaluar la situación y se decide acordonar la zona por riesgo de desplome de la fachada norte del edificio. La Asociación de Vecinos de Barrio Nuevo-Viña Nava había denunciado los riesgos hace algo más de una semana.








La Gerencia Municipal de Urbanismo, había iniciado recientemente, tras denuncia de la Asociación de Vecinos de Barrio Nuevo - Viña Nava, expediente de disciplina urbanística por el estado de abandono y de presunto estado de ruina de la antigua fabrica de galletas Saydo, de la cual ya se había desplomado parte de su techo, instando con ello a sus propietarios a asegurar la propiedad tal y como les corresponde legalmente. Una semana después los presagios de los riesgos denunciados han comenzado a cumplirse, y es que tras la tormenta de la madrugada del pasado 25 de octubre, se terminó de desplomar parte del techo de la antigua fabrica y con ello apareció una considerable grieta en la fachada que generó alarma entre los vecinos.

Debido a la situación de Fenómeno Meteorológico Adverso del pasado 25 de octubre, se encontraba activado el Cecopal de La Laguna, dependiente del Área de Seguridad Ciudadana, que se encarga de coordinar y dirigir todos los servicios municipales en situaciones de FMA, el cual se encargo de una vez se recibió alerta vecinal por la aparición de la grieta tras el desplome, activar los protocolos de seguridad establecidos. 

De esta forma acudió al lugar en el acto una patrulla de efectivos policiales, que acordonaron la zona y convocaron en el lugar a técnicos especialistas de la Gerencia de Urbanismo para que analizaran los riegos y se hicieran cargo del control de la situación. También se personaron la concejal de Urbanismo, Candelaria Díaz, y el concejal de Seguridad, Jonathan Domínguez, para comprobar en el lugar los riesgos de la situación.

Por otra parte también se requirió la presencia de técnicos de Endesa, debido a que en la fachada afectada está anclada la red principal de flujo eléctrico a todas las viviendas del sector norte de Barrio Nuevo, cuyo corte por el desplome pudiera afectar a unos 1.500 usuarios. A últimas horas de la tarde, se determinó que la fachada, en caso de desplomarse lo haría hacia el interior del solar, y por parte de Endesa aseguraron que “no afectaría al servicio”, cuyo transformador general también se encuentra en el solar de la fabrica Saydo. 

La Policía Local amplió el acordonamiento de la zona de fachada a lo largo de la Calle Agustín Cabrera, para evitar que los peatones transiten por la acera paralela a la fachada en riesgo, y se prohibió el estacionamiento en el tramo en riesgo para evitar daños materiales a los vehículos que pudieran estacionar en la zona. Una vez desactivado el Cecopal, todas las diligencias del incidente las gestionará la Gerencia Municipal de Urbanismo, como competente en esta materia de disciplina urbanística.

Según el procedimiento legal establecido, le corresponde al propietario de la edificación mantenerla en buen estado y todos los gastos que derive en responsabilidades el desplome de la misma, daños a terceros incluidos. Desde Urbanismo ya se le había iniciado el correspondiente expediente  de disciplina y requerimientos para el acondicionamiento de la edificación, para garantizar su seguridad, por lo que la tramitación del mismo ya esta avanzada. Los vecinos llevan tiempo denunciando el estado de abandono de la fabrica, y los riesgos de seguridad y de salubridad, puesto la misma también esta llena de ratas, y en su interior se están metiendo menores a jugar.

El futuro de la fabrica está pendiente del nuevo PGO, que en su anterior propuesta de 2014, preveía una doble ordenación con una plaza gigante central rodeada de locales comerciales y viviendas. Los vecinos han defendido la propuesta de recuperar el espacio de la plaza para espacios públicos como plaza, parque o locales comerciales y sociales para el barrio. Todo el desarrollo de esta actuación ha quedado pendiente del nuevo PGO, que por desacuerdos políticos ajenos al interés general ha parado esta importante inversión en Barrio Nuevo.