domingo, 6 de septiembre de 2026

NOTICIAS

Rompen la puerta y roban en la capilla de la Virgen de Lourdes de La Verdellada

En la madrugada de este miércoles 2 de septiembre han robado en la capilla de la patrona de La Verdellada. Sustraen las limosnas de las flores, y provocan daños en la puerta, alcancías y corona de la imagen de la Sagrada Familia.




En la madrugada de ese miércoles 2 de septiembre, se ha producido un robo en la capilla de Nuestra Señora la Virgen de Lourdes de La Verdellada, hechos que han sido denunciados en la comisaria del CNP de La Laguna. A primera hora de la mañana varios vecinos dieron la voz de alarma al encontrarse la puerta de la capilla forzada y con todo su interior revuelto, motivo por el que agentes de la Policía Nacional procedieron a coger huellas, e iniciar las investigaciones correspondientes.

Entre los daños registrados, además de la cerrajería de la propia puerta de acceso, se encuentran las antiguas alcancías de la Virgen de la Candelaria, la corona de la Sagrada Familia, y la hucha de las limosnas que se utilizan para las flores semanales, lo que hace intuir que los autores buscaban la recaudación, apenas unas monedas. En el caso de la corona de fantasía, fue partida con la previsible intención de comprobar si se trataba de oro real o no, dejándola rota en la capilla al comprobar que era de fantasía. 

Es la primera vez en la historia de la capilla que se produce un ataque y robo de estas características, con los consiguientes daños materiales en el interior del espacio religioso, lo que se suma al reciente suceso en la Cruz de Marca de hace unos meses, o los robos en coches y viviendas del ultimo año. La Asociación de Vecinos Los Verdeños ha alertado en varias ocasiones del crecimiento de la inseguridad en la zona, con robos que no logran respuesta y que generan una sensación de impunidad, ante la escasa o nula vigilancia policial.

viernes, 4 de septiembre de 2026

REFLEXIONAR EN TIEMPOS DE RUIDO


El puente de hierro se cobra una nueva vida

La Cruz de Marca de La Verdellada está con su puerta abierta a la estructura de hierro del principal colector de aguas residuales de la ciudad de La Laguna, y si bien protege al caminante, también ha sido testigo, reflejo de la última mirada, de una larga y amarga lista de seres humanos que han decidido quitarse la vida arrojándose al vacío de tan alto precipicio, en sus casi 50 años de historia.

Ante la voluntad de una persona de terminar con su vida, poco juicio de valor cabe, pero sobre la responsabilidad de una sociedad en la que un joven de apenas 20 años solo vea esa salida a su problema, si que cabe un gran debate colectivo. 

El tratamiento de la salud mental va más allá de diagnosticar o etiquetar enfermedades o actitudes, buscado justificar todo y restando valor a los valores tradicionales de la supervivencia misma del ser humano en sociedad. Desposeer al individuo de esperanza, de su instinto natural de supervivencia, enseñando a afrontar con fortaleza individual las dificultades de vivir en una sociedad tan competitiva como la que nos ha tocado, quizás merezca más atención de la que se le da.

La autolisis, o el suicidio, tendemos a envolverlo en una suerte de tabú cobarde, con la justificación de tener el pudor de no hablar de la víctima o su familia, cuyo sufrimiento debe ser incuestionable; la de uno por llevarles a un final sin remedio, y la de otros por el dolor de no haber detectado ese mismo dolor a tiempo, y ahora sufrirlo en su ausencia. 

La responsabilidad de unos u otros sobre lo sucedido es relativa, y es incluso injusto juzgarla, sin embargo la percepción de que alguien pueda ver una salida a sus problemas en un final tan triste, si que merece un poco de atención.

Hay una sensación generalizada de que debemos lograr cumplir con estereotipos sociales impuestos, de conseguir retos materiales o sociales determinados, de tener una vida perfecta según nuestra óptica, y que en definitiva todo el mundo debe girar a nuestro alrededor. Esa percepción equivocada del mundo, provoca que muchas personas acaben viviendo una triste vida de frustraciones por no lograr cumplir con ello, mermando seriamente su autoestima. Ni todo gira a nuestro alrededor, ni podemos obligar a los demás a que así sea en nuestro cómodo beneficio.

La vida esta llena de matices, hay colores, olores, gustos, pensamientos, creencias, ideologías, hay mucha diversidad en todos los campos de nuestra mente, y debemos aprender no solo a respetar lo distinto, sino también a no imponer lo propio. No puedo imponer que nadie me ame como yo lo hago, que nadie piense como yo pienso, que nadie actúe como yo actuó, y tampoco, que mi vida, mi felicidad, y mi futuro, dependa de opiniones, esfuerzos o decisiones ajenas.

Quizás, hay que enseñar más a trabajar la autoestima desde el esfuerzo individual como base de mi destino, y menos desde la dependencia a factores externos que puedan escapar de nuestro dominio, porque la incertidumbre, la frustración, la desesperanza, la debilidad ante lo que no depende de nosotros, en una mente herida y débil puede ser tremendamente imprevisible.

Este pasado lunes 31 de agosto el puente de hierro se cobró otra vida, en esta ocasión de un joven que apenas había cumplido 20 años, y posiblemente podemos seguir pensando como soluciones la necesidad de demoler ese puente de la muerte, en subir dos metros más las vallas que lo tiene cerrado, o ponernos a buscar los motivos individuales de la trágica y libre decisión tomada. Pero si realmente queremos respuestas tenemos que dejar de preguntar, y volver acompañar en la educación, a trabajar la salud mental desde una perspectiva más profunda, que fomente una mayor resiliencia del individuo pese a la influencia inevitable de lo colectivo. 

Quizás, deberíamos dejar que la gente vuelva a tener fe y esperanza, y para ello, quizás, deberíamos dejarles nacer, crecer y vivir en Paz. La salud mental no es solo una etiqueta impuesta por los estereotipos o un diagnóstico médico, la salud mental también es trabajar desde la infancia generar personas fuertes para la belleza de nuestra vida, pero también, y sobre todo, para las dificultades.  

martes, 1 de septiembre de 2026

NOTICIAS

El Centro Ciudadano de La Verdellada comienza el curso con una exposición y taller divulgativo de vestimentas tradicionales

La iniciativa es impulsada por la concejalía de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de La Laguna, comenzó en junio, y ha recorrido ocho centros ciudadanos del municipio. El martes 8 de septiembre concluirá la visita al centro verdeño con el taller divulgativo a las 17 horas.


El Ayuntamiento de La Laguna, a través de la concejalía de Participación Ciudadana, puso en marcha este verano un programa de exposiciones y talleres sobre indumentaria tradicional canaria que ha recorrido ocho centros ciudadanos del municipio, y que estará en el de La Verdellada del 2 al 8 de septiembre. La iniciativa combina una muestra itinerante con actividades divulgativas destinadas a acercar a la ciudadanía el conocimiento de las formas tradicionales de vestir en Canarias y promover su correcta utilización.

El proyecto busca generar espacios de encuentro y aprendizaje en torno a una de las expresiones más representativas de las tradiciones canarias, acercando este conocimiento a los pueblos y barrios del municipio a través de los propios centros ciudadanos.

El concejal de Participación Ciudadana, Fran Hernández, destacó que “los centros ciudadanos son lugares de convivencia, participación y aprendizaje, y este proyecto nos permite acercar a los vecinos y vecinas una parte importante de nuestras tradiciones de una manera cercana, práctica y accesible”.

Asimismo, señaló que “hablar de indumentaria tradicional es también hablar de identidad, de costumbres y de formas de vida que han pasado de generación en generación. Queremos que ese conocimiento siga presente en nuestros pueblos y barrios, especialmente entre los más jóvenes, para que continúe transmitiéndose en el futuro”.

La exposición estará compuesta por cuatro maniquíes que recrean dos parejas de campesinos ataviados con indumentaria tradicional, acompañados por un tótem informativo que permitirá conocer las características, usos y evolución de las distintas prendas.

El recorrido comenzó en el Centro Ciudadano Villa Hilaria, donde la exposición permaneció del 24 al 30 de junio. Posteriormente pasó a Gracia, San Lázaro y Las Mantecas durante el mes de julio. El programa se retoma en septiembre en La Verdellada, Punta del Hidalgo, San Matías y Princesa Yballa, completando así un itinerario por ocho centros ciudadanos de distintos pueblos y barrios del municipio entre junio y septiembre.

El historiador, divulgador y coordinador del proyecto, Néstor Verona, explicó que “la indumentaria tradicional constituye una magnífica herramienta para comprender cómo vivían las generaciones que nos precedieron. Cada prenda nos habla de costumbres, oficios, formas de relacionarse y maneras de entender el entorno”.

Por su parte, la responsable de Ubaldo Vestimenta Tradicional, Marta María Pérez Fernández, destacó que “queremos despertar la curiosidad de quienes visiten la muestra, ayudándoles a descubrir detalles, historias y elementos que muchas veces pasan desapercibidos, pero que forman parte de nuestra forma de entender las celebraciones y las tradiciones”, añadió.

Los talleres complementarán la exposición mediante encuentros participativos dirigidos a personas interesadas, colectivos vecinales y agrupaciones folclóricas. En ellos se abordarán aspectos relacionados con las buenas prácticas en el uso de la indumentaria tradicional y se resolverán dudas frecuentes sobre la correcta utilización de las distintas prendas y complementos.

La especialista en indumentaria tradicional y folklorista Dulce Rodríguez de la Rosa señaló que “muchas personas desean vestirse correctamente para acudir a romerías, bailes de magos y otras celebraciones populares, pero a menudo desconocen el significado o la función de determinadas prendas. Estos talleres pretenden ofrecer respuestas y herramientas para hacerlo de manera adecuada”.

El proyecto cuenta con el comisariado de Néstor Verona y Dulce Rodríguez de la Rosa, así como con la producción de Ubaldo Vestimenta Tradicional, y forma parte de la programación impulsada por la concejalía de Participación Ciudadana para dinamizar la actividad de los centros ciudadanos y fomentar la participación vecinal en los distintos pueblos y barrios de La Laguna.