domingo, 19 de julio de 2026

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La imagen de Nuestra Señora la Virgen de Lourdes de La Verdellada actualiza su propio monograma "Mariano"

El monograma de Nuestra Señora la Virgen de Lourdes, Patrona de La Verdellada, se ha moldeado de cara a la solemnidad de 2027, como una síntesis gráfica de los principales elementos que caracterizan la venerada imagen mariana.



La gran mayoría de las representaciones protectoras en la advocación de la Virgen María, utilizan un monograma representativo de su imagen, fácilmente identificable, la mayoría genéricos, y en muchos casos propio y original con elementos identificativos de sus representación artística. El monograma o icono original de la "M" de la Virgen María proviene de la abreviatura de las palabras griegas Ἁγία Μαρία (Santa María), utilizadas en los antiguos iconos bizantinos. 

Con el tiempo, este símbolo evolucionó en el arte sacro hasta combinarse con otras letras como la "A" (de Ave María o Auspice María) o adoptarse de forma individual, como en la famosa Medalla Milagrosa. El origen e historia en la iconografía Mariana, el origen de la representación de la "M" trazada de manera conjunta con la "A" viene de la tradición bizantina. 

Los iconógrafos griegos usaban letras iniciales para identificar a los personajes sagrados (como MP ΘY para Madre de Dios). La unión de las letras sirvió para condensar el nombre sagrado de la madre de Jesús en paredes, tablas y manuscritos medievales. Su uso se popularizó masivamente en Europa durante los siglos XVI y XVII junto con la devoción al nombre de María, y que es que parroquias, diócesis, hermandades o grupos laicos .

En representaciones como la Medalla Milagrosa (1830), la "M" aparece entrelazada con la Cruz de Cristo para simbolizar el sufrimiento y la maternidad espiritual de María. La unión de la "m" y la "a" representa gráficamente la salutación angélica "Ave María" o el lema "Auspice María" ("bajo la protección de María"). 

Lejos de pretender sustituir su representación artística, el símbolo diseñado para la Nuestra Señora la Virgen de Lourdes de La Verdellada, que no es nuevo, ya existía desde hace una década, se ha decidido actualizar y trazar para su mejor reproducción, de cara a la celebración de 60 aniversario de la primera bajada de la imagen a La Verdellada, que se conmemorará en 2027. 

El monograma recoge aquellos atributos que mejor expresan la identidad espiritual de la Virgen, transformándolos en una imagen contemporánea, fácilmente reconocible y apta para su utilización institucional, pastoral y cultural. El elemento central constituye una gran M, inicial del nombre de María. Su diseño recuerda los tradicionales anagramas marianos utilizados por la Iglesia desde hace siglos y simboliza la presencia permanente de la Madre de Dios entre sus hijos. La propia silueta del logotipo evoca además el manto protector con el que María acoge al pueblo de La Verdellada.

Uno de los rasgos más característicos de la imagen de Nuestra Señora de Lourdes son las dos bandas de color azul celeste que descienden desde la cintura. Estas cintas han sido reinterpretadas en el monograma formando generando la letra "A". El azul celeste representa la Inmaculada Concepción; la pureza de María; la esperanza; el cielo; la confianza filial de los creyentes. Su acabado recuerda la delicadeza de un tejido litúrgico, aportando movimiento y elegancia al conjunto.

Pese a que la imagen verdeña no tiene corona, sino aureola, el monograma si que la incorpora. La corona situada sobre la M simboliza la proclamación de María como Reina del Cielo y de la Tierra. Es expresión de su glorificación junto a Cristo y representa la protección maternal que ejerce sobre el barrio de La Verdellada y sobre todas las personas que acuden a ella con fe. Su diseño de inspiración clásica aporta solemnidad y continuidad con la tradición artística religiosa.

El fondo radiante del monograma está inspirado en la santidad de María. Los rayos simbolizan la luz de Cristo; la gracia divina; la esperanza; la irradiación espiritual de la Virgen sobre su pueblo. No representan únicamente un recurso ornamental, sino la manifestación visible de la presencia de Dios a través de María.

Todo el conjunto se presenta en acabado dorado como símbolo de gloria celestial; santidad; eternidad; dignidad; realeza espiritual. El dorado establece además un diálogo visual con los bordados, la aureola y los elementos ornamentales de la propia imagen venerada.

El monograma resume, mediante un lenguaje gráfico sencillo y elegante, la esencia de la devoción a Nuestra Señora la Virgen de Lourdes en La Verdellada. La M representa a María. Las bandas celestes forma la "A" de "Ave María", y recuerdan la iconografía propia de la advocación de Lourdes. La corona proclama su realeza. Los rayos dorados evocan la gracia divina que ilumina a quienes ponen su confianza en la Madre del Señor.

Todo ello configura un símbolo institucional destinado a identificar la devoción, las celebraciones religiosas y las iniciativas pastorales y culturales vinculadas a la Patrona de La Verdellada, manteniendo siempre el máximo respeto hacia la imagen sagrada que lo inspira. 

Tanto el párroco del barrio, don Víctor Roa Aguilar, como el Obispo Monseñor Eloy Santiago, dieron su conformidad al diseño presentado por la comisión vecinal promotora de la consagración patronal de La Verdellada a Nuestra Señora de la Virgen de Lourdes, en la reunión celebrada recientemente. "Se trata de un símbolo más del pueblo para mostrar su devoción mariana".